Urdir

En medio de la gente, abriendo paso para ir hasta el frente

me toma de la mano, entrelaza sus dedos con los míos.

El resonar del bajo me traspasa la piel

sin siquiera recordar mi nombre ni yo el de ella, tira de mi cuerpo hacia el suyo

con una mano me agarra por la cintura, con la otra me tira lentamente del pelo

acerca su cara a mi oído, repite su nombre mientras a mordisquitos se queda en mi cuello.


Solo me dejo ir.


Sonrio entre la oscuridad, las luces titilan, su cabello se pega en mi pecho

otros cuerpos nos oscilan

el olor a hashish, con la libertad de los movimientos 

dejo que me pase la lengua por los hombros

que pellizque la espalda, que me llame como quiera

me agarra la cara con ambas manos, me come con la mirada.


El tacto ansioso

el sudor de ritmos

se empegostan nuestras ganas de desvestirnos 

La caricia hambrienta en la entrepierna

los rastros del roce con su torso.


Se desvanece mi deseo por ella.