Renuncia

Quiero quiero quiero quiero quiero.

¿Soy la única renegada a los no?

Quiero darte calidez, quiero ignorar la distancia gélida que aparenta darnos seguridad. Ya hemos estado aquí, ya hemos estado aquí, presiento que seguimos estando, llegas sin formas ni exigencias, pero se nos mezcla lo material, se ensucia con la razón.

Quiero entrar en pánico, ni eso puedo.

Sentir sin leguaje, sentir para vivir, sentir por sentirte. Desde el atrevimiento de incluirte hasta el rechazo de la lujuria. No lo sabes, me conmueves, contemplo claridad dentro del torbellino de confesiones.

No lloro, solo cuando la cámara se apaga, parece que tengo todo bajo control, no, no puedo pensarte así, no veo globos, te siento a ti. Cuando intento digerir la lluvia de sinceridad, colapso en aguas que me limpian de preocupaciones. Siento miedo, a controlar, a filtrar, a ser paciente en esta vida, quizás esta si es, quizás esta es una vida más que nos da la oportunidad de dejar de temer nuestra naturaleza.

No quiero encontrar explicaciones. Y lloro, it’s a lot to handle, but not really. No me duele, solo se me agrieta un poco el corazón  al escuchar tu dolor por algo tan bonito. Me duele romper tu calma. Tengo que ser honesta, tengo que decir lo que me haces sentir, tienes mi confianza.

No puedo dormir, tu voz está en mis oídos, la música no ayuda, me acompañas al dormir, vienes a mis pensamientos cuando me despierto y te me cuelas repetidas veces en mis sueños, cuando siento nostalgia de ti, te escucho e imagino tu cara mientras hablas. Como dulces de coco me permito en dosis limitadas a visualizarte junto a mi, regreso a mi realidad, siento la gravedad, abro los ojos a las luces de tungsteno y le hago malabares a la mente con la respiración, enfócate en ti me repito, lo hago, y suenan trompetas en el metro, me rio del universo travieso burlándose de mí.

Me preocupo por ti, me importas, dentro de mí existe una fuerza que quieres que estes bien.

Quiero quiero quiero quiero quiero.

¿Hago una lista de las cosas que no quiero?

Tengo que respetar tus procesos, quiero darte espacio y sería naive decirte que tenerte cerca no es relevante, es precioso poder compartir tu vulnerabilidad, me enseñas a sincerarme desde tu franqueza.

Me tomo tiempo quererme, escucharme, aún sigo descubriendo como querer desde la madurez y el amor auténtico. Quiero estar, me gustaría estar.

Puedo sentir como damos muchos pasos al frente y luego nos perdemos, paramos, ¿tendrá sentido saber por qué?
Siento que bailamos, todo encaja, luego alguna piensa demasiado, re-entramos la pista sin pavor alguno.

¿Si sabes lo que quieres de mi? ¿Si piensas en nosotras? Cuando no estás probando tus estrategias de evasión ¿sientes calma?¿Qué te doy? Quiero quiero quiero quiero quiero. Quiero darte…

Ando con algunos cuidados, los mínimos, porque eres muchas cosas, una amenaza al dolor no se incluye en el envoltorio.
De tantas libertades no puedo regocijarme, tendría que ser muy necia para negar la influencia directa de tus limitaciones.

No es lo mismo, aún mantengo algunas promesas, sigo viéndome a los ojos en busca de integridad, resulta complicado burlarme. Ajusto el norte, ya sabes que nuestro ser siempre irá al sur.

Huele la sal en aire, sobre tu piel a fuego lento llenado de pigmento la tez, el agua nunca está fría, tus pies sienten la textura delicada de la arena, tus ojos medio cerrados por el exceso de brillo se convulsiona con azules y blancos, quieres sentir paz, en el fondo hay ruido, del que te quejabas y ahora añoras porque son las voces de tu raices. Cuando estás allí no existe nada más en este mundo. Así te siento yo. El mar te lleva, te cansa, te hace beber sal, las olas te recuerdan que la tranquilidad en la superficie está detrás de algunas brazadas. Ahora flotas, ves los matices de verdes, de fondo la montaña, es normal, el pino, el árbol y la palmera conviven sin exigirse cambios.

Tu eres caribe.

Quiero quiero quiero quiero quiero.

Quiero cambiar tiempo verbales, traspasar pronombres, borrar el lenguaje para leerte sin palabras, para sentirte sin definiciones.

Quiero balbucear la divinidad de tu realidad sin llenarte de nada, liberando el todo.

Quiero desconocer tus secretos.