Nuestra propia gramática

Riego cada día nuestro amor con energía, escucho las melodías que me regalas, atesoro las palabras, libero las lágrimas de felicidad de poder compartir esta vida contigo.

Mírame, intentando conciliarme con el sueño, me retumba el cuerpo al cerrar los ojos, se fue detrás de ti mi mejor aliado, dejándome a oscuras entre las sábanas frente a una historia por escribir.

La lista con mis deseos va ampliándose.

Mantengo la irracionalidad como bandera de un movimiento desalmado de normas, mientras el pánico me recorre, te has convertido en la naturalidad de mi rutina.

Son las horas, las melodías, los temores, la desincronización, el tiempo, las inseguridades, el desconocer, la ansiedad, el pánico… se filtran a través de una realidad caducada, a la espera de un renacimiento.

El nosotras es contundente, la claridad del camino se nubla en las expectativas de una historia conjugada por otros.

Dispara los signos de puntuación, inventemos nuestra propia gramática.