Donde te dejo ir

Siéntate frente a frente en la intimidad con Barolo, preguntense la posibilidad de continuar en este viaje, trae a la mesa nuestro caso. Dime nuevamente que tus miradas se pierden en mi, que tu cuerpo no deja de reclamarme.

Guárdame.

Viajas al pasado, cada hora que pasa te alejas más de mi, sobre el Pacífico con destino a mi paraíso, solo que esta vez carente de un nosotras.

¿Estaremos más cerca de lo que nos imaginamos?

Somos dos con el llanto a la espera de la puerta abierta, so here we are, falling asleep with each other, so here we are falling with each other.

¿Qué sabemos nosotras del amor?

Me despierto de un sueño donde casi todo iba mal, regreso a una realidad donde mueves universos para regalarme dosis de felicidad, quedé atrapada en ese sueño, el presente me lanza a la verdadera distancia que existe entre nosotras.

Desvelada, carente de espacio para la sicronocidad de dos egos, no puedes palpar el trabajo tras bastidores, no puedo perderme, si me pierdo te vas.

El reality check no amerita reconocimiento en estas páginas, no meceren mis lágrimas pero secuestra mi energía.

Esos sueños que me alumbran la realidad, el destino aguardando tu comando, yo luchando por no tirar la toalla, cabalgando la locura de cruzar el mundo dentro de lo imposible para afrontar una vez más las consecuencias de mi intuición desbordada, donde me quedaré sin salida mientras te mire a los ojos.

Perdí la cuenta de las exhalaciones donde te dejo ir.