Desafecto impreciso

Abrazo al oso polar fabricado en serie por Ikea, no eres tú.

Mi corazón herido por tu ausencia, mi tacto dormido, mis memorias intentando re construir la sensación de pasar mis dedos por tus costillas.

El sonido del ventilador silencia la búsqueda de tu exhalación ensordecedora antes de ir a dormir.

Se me fué tu olor, dejaste entre las fibras de la tela el rastro de tus pelos blancos.

No se si regresarás.

Mientras el tiempo me engaña, mientras la confianza a extraños agotan mi energía, soy, nuevamente víctima de mi propia ingenuidad.

Perdí la fé en la humanidad pero aún mantengo la fertilidad optimista de un presente paralelo.

¿Cómo aún me das amor si mis palabras, vacías de voz, llenas de decepción rodean tu esperanza?

Luchas sola, en la incognita de un nombre.

A través de la ceguera del desencanto sigue existiendo la oportunidad de la dicha.

Enseñas ternura, emanas amor.

Tu fragilidad llena mi cama, mientras sueñas con la mas normal de las realidades vives inundada de certidumbres cotidianas.