am.

Estoy desvelada.

Aquí son las 3 de la madrugada.

Leo tus escrito de hace un año, se me colaron entre papeles, decidieron removerme.

¿Sabías que… entre la cobardía de borrar las fotos y alguno que otro escrito donde revelaste tu vulnerabilidad, yo los transcribí en un papel?

Llevan la hora, marcan la fecha, respiran tu ser, pero no tienen tu nombre.

No puedo borrar la primera vez que me acerque y con descaro te saque a pasear por aquí. Al menos, en mi cabeza, en mi sueño, yo me fui contigo.