Llego un mensaje, donde me decías que te ahogas y no estás aquí.

Grite a extraños, conduci borracha, abracé al pasado con sabor a cava y no estás aquí.

Cocine para mi y no estás aquí.

Mire al techo del baño, me quedé sumergida en el agua hasta que se enfrió y no estás aquí.

Me despierta la luz de la luna llena y no estás aquí.

Canté desafinadamente en la madrugada y no estás aquí.

¿Cómo concebir tu ausencia? ¿Qué clase de extraña eres?

En una isla, sobre el volcán, sin tener a los astros a mi favor.

No estás aquí, no estás aquí, no estás aquí.